Trazabilidad
OFICINAS: Fernando Magallanes, 16 bajo - POZO ESTRECHO - Cartagena
- Tel. 968 166 246 / 968 166 257 - Fax: 968 166 730
Nave-Cebadero y Almacén de Suministros: Paraje la Yerbera, s/n –
POZO ESTRECHO - Cartagena
En
nuestras explotaciones, asociadas a la Agrupación de Defensa
Sanitaria, el equipo de veterinarios realiza las campañas de
saneamiento oportunas, teniendo especial cuidado en la sanidad e higiene de
nuestras ovejas. Todas nuestras explotaciones son semiextensivas
y de tipo familiar, por lo que conocemos perfectamente quién,
cómo y dónde se crían los corderos.
Nuestros corderos siguen unas normas de seguridad alimentaria basadas en
un seguimiento estricto de todo el proceso productivo, desde la explotación
de cada uno de nuestros socios hasta que se comercializa la carne.
El seguimiento de la trazabilidad se realiza mediante un sistema APCPC (Análisis
de Peligro y Control de Puntos Críticos).
- Identificación de los peligros específicos.
- Determinación de las fases/procedimientos/puntos
de control críticos.
- Establecimiento del límite crítico
o tolerancias.
- Establecimiento de un sistema de vigilancia.
- Establecimiento de las medidas correctas.
- Establecimiento de los procedimientos de
verificación.
- Establecimiento del sistema de documentación.
Las
ovejas madres gozan de unas cualidades excepcionales, gracias a la gran experiencia
de nuestros ganaderos en este campo y el asesoramiento del equipo técnico
de la A.D.S Nuestros corderos son de producción limitada, ya que todas
las explotaciones ganaderas que integran nuestra cooperativa están situadas
en la comarca limítrofe al Mar Menor, lo que hace que el cordero tenga
unos caracteres particulares de sabor y terneza, que lo hacen diferente del
resto.
TRAZABILIDAD. EL SECRETO DEL ÉXITO
El
cordero se marca con una doble identificación auricular en al que se
indica por un lado el número de registro de la explotación de
origen y por el otro del número de registro de la explotación
de destino, en este caso, de nuestro cebadero.
Los
veterinarios de la A.D.S. están al tanto de la higiene y estado sanitario
de los rebaños. Todo cordero, antes de entrar en el cebadero, es inspeccionado
por los técnicos, exigiendo que cumplan unas cualidades y normas preestablecidas
en nuestro programa de control. Una vez que se ha adaptado al consumo de alimento
concentrado en la explotación del ganadero, y ha adquirido un peso entre
10 y 12 kilogramos, se traslada al cebadero, donde se alimentan cumpliendo con
todos los parámetros exigidos por la marca.
El
alimento completo concentrado que utilizamos para el cebo de nuestro cordero
es el mismo que empezó a consumir en su explotación de origen.
El cebo se realiza por lotes homogéneos. En el cebo de los corderos tenemos
especial cuidado en el cumplimiento de la directiva 2001/82 CE del Parlamento
Europeo y del Consejo por la que se establece un código comunitario sobre
los tratamiento veterinarios.
Dentro
de la instalación se controla el peso y la condición corporal
del cordero destinándose al sacrificio en su estado óptimo. Al
utilizar la doble identificación podemos saber, una vez que se destina
el cordero para el sacrificio, de qué ganadería procede, cúanto
tiempo ha pasado en el cebadero, su índice de transformación y
su ganancia media diaria.
Se cumplimentan las disposiciones legales de obligatoriedad
de realizar la práctica de desinfección de vehículos
que transporten ganado, según el Decreto 60/89 (BORM 7-8-89).
Todos nuestros corderos son transportados bajo cumplimento
de las normas sobre protección y bienestar animal.
Nuestras calidades de canal y de la carne son excelentes y uniformes. Con
edades de 90 a 110 días,nuestro cordero se envía al matadero,
teniendo un rendimiento de canal aproximadamente del 50%, presentando ésta
un color rosáceo y con un nivel de engarzamiento idóneo para
conseguir unas excelentes cualidades organolépticas (con gran jugosidad,
excelente flavor y terneza), influyendo especialmente en estos caracteres
las condiciones climáticas, orográficas, etc. de la zona.
En el matadero se inspecciona por parte de un veterinario de sanidad
todas las canales, certificando su aptitud para el consumo.
Desde
este momento se introducen en cámaras refrigeradas preservando siempre
el mantenimiento de la cadena de frío hasta el consumo.